Un despido improcedente se produce cuando la empresa no acredita correctamente la causa del despido o no cumple los requisitos formales exigidos por la ley. En estos casos, el trabajador puede reclamar para que se reconozcan sus derechos.
Es importante actuar rápido, ya que el plazo para impugnar un despido es breve y dejar pasar los días puede impedir la reclamación.
Cuándo un despido puede ser improcedente
Un despido puede ser improcedente cuando la empresa no justifica adecuadamente los motivos, cuando los hechos indicados en la carta no son ciertos o cuando no se han cumplido los requisitos formales.
También puede ocurrir en despidos disciplinarios sin prueba suficiente o en despidos objetivos donde no se acredita la causa económica, técnica, organizativa o productiva alegada.
Qué derechos tiene el trabajador
Cuando un despido se declara improcedente, la empresa debe optar entre readmitir al trabajador o pagar la indemnización correspondiente.
Con carácter general, la indemnización por despido improcedente es de 33 días de salario por año trabajado, con el límite legal aplicable. En contratos anteriores a la reforma laboral de 2012, puede existir un tramo calculado a 45 días por año por el periodo trabajado antes de dicha fecha.
Además, el trabajador tiene derecho a recibir el finiquito, que puede incluir salario pendiente, vacaciones no disfrutadas, pagas extra pendientes y otras cantidades generadas hasta la fecha del despido.
Plazo para reclamar
El trabajador dispone de 20 días hábiles para impugnar el despido. Este plazo empieza a contar, normalmente, desde el día siguiente a la fecha de efectos del despido.
Antes de presentar demanda, suele ser necesario presentar una papeleta de conciliación ante el servicio de mediación correspondiente. Si no hay acuerdo con la empresa, se puede acudir al Juzgado de lo Social.
Qué revisar antes de reclamar
Antes de iniciar la reclamación, conviene revisar la carta de despido, la antigüedad, el salario real, las nóminas, el convenio colectivo aplicable y las cantidades ofrecidas por la empresa.
También es importante comprobar si el despido podría ser nulo, por ejemplo, si existe vulneración de derechos fundamentales, discriminación o situaciones especialmente protegidas.
Errores frecuentes tras un despido
Uno de los errores más habituales es firmar documentos sin añadir “no conforme” cuando existen dudas. También es frecuente dejar pasar el plazo de 20 días hábiles o aceptar una indemnización sin comprobar si está bien calculada.
Otro error común es pensar que no se puede reclamar porque la empresa ya ha entregado una carta de despido. La carta no impide impugnar si la causa no está justificada o si el procedimiento no se ha realizado correctamente.
Asesoramiento ante un despido improcedente
Ante un despido, es recomendable actuar con rapidez y revisar toda la documentación antes de tomar una decisión.
En CSV Legal asesoramos a trabajadores en casos de despido improcedente, cálculo de indemnizaciones, presentación de papeleta de conciliación y reclamación judicial cuando no se alcanza un acuerdo con la empresa.