Cuando un inquilino no paga el alquiler, es importante actuar con rapidez, pero también con prudencia. Antes de presentar una demanda de desahucio, el propietario puede dar varios pasos para reclamar la deuda, dejar constancia del impago y valorar si existe una solución extrajudicial.
El objetivo no es solo recuperar las rentas pendientes, sino evitar errores que puedan retrasar el procedimiento si finalmente es necesario acudir al juzgado.
Revisar el contrato de alquiler
El primer paso es comprobar qué dice el contrato sobre la renta, la forma de pago, los plazos, los gastos asumidos por el inquilino y las consecuencias del impago.
También conviene revisar si existen cantidades adicionales reclamables, como suministros, comunidad, IBI u otros gastos pactados. No todos los conceptos pueden reclamarse de la misma manera, por lo que es recomendable analizar bien el contrato antes de iniciar cualquier actuación.
Contactar con el inquilino
Si el impago es reciente, puede intentarse una primera comunicación amistosa. A veces el retraso se debe a un problema puntual, un error bancario o una situación económica temporal.
Esta comunicación puede hacerse por teléfono, email o mensaje, pero siempre conviene conservar pruebas. Si el inquilino reconoce la deuda o propone una fecha de pago, es recomendable dejarlo por escrito.
Enviar un requerimiento formal de pago
Si el inquilino no responde o no paga, el siguiente paso recomendable es enviar un requerimiento fehaciente, normalmente mediante burofax con certificación de contenido y acuse de recibo.
En este requerimiento se debe indicar la cantidad adeudada, los meses pendientes, el plazo para pagar y la advertencia de que, si no regulariza la situación, se podrán iniciar acciones legales.
Este paso es importante porque deja constancia de que el propietario ha reclamado formalmente la deuda antes de acudir a la vía judicial.
Intentar un acuerdo de pago
Antes de demandar, también puede plantearse un acuerdo por escrito. Por ejemplo, un calendario de pagos, una fecha concreta para abandonar la vivienda o una forma ordenada de saldar la deuda.
Este acuerdo debe quedar bien documentado. No basta con una conversación informal, ya que si el inquilino vuelve a incumplir, el propietario necesitará pruebas claras para defender sus derechos.
Evitar actuaciones que puedan perjudicar al propietario
Aunque la situación sea frustrante, el propietario no debe cambiar la cerradura, cortar suministros, entrar en la vivienda sin permiso ni presionar al inquilino de forma indebida.
Estas actuaciones pueden generar problemas legales para el arrendador y complicar una futura reclamación. Aunque exista impago, la recuperación de la vivienda debe hacerse por las vías legales.
Valorar la demanda de desahucio
Si el inquilino no paga tras el requerimiento o no cumple el acuerdo alcanzado, el propietario puede valorar la presentación de una demanda de desahucio por falta de pago y reclamación de rentas.
En este procedimiento se puede solicitar tanto la recuperación de la vivienda como el pago de las cantidades pendientes. Para ello, será necesario contar con abogado y procurador.
Asesoramiento legal ante impagos de alquiler
Cuando un inquilino no paga el alquiler, actuar correctamente desde el principio puede ahorrar tiempo, costes y problemas. La clave está en documentar el impago, reclamar de forma fehaciente y no tomar decisiones impulsivas.
En CSV Legal asesoramos a propietarios en casos de impago de alquiler, reclamación de rentas, negociación con inquilinos y procedimientos de desahucio cuando la vía amistosa no es suficiente.